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miércoles, 6 de septiembre de 2017

COALICIONES ELECTORALES...

Los partidos políticos forman una coalición preelectoral cuando anuncian pública o formalmente que pretenden formar un gobierno conjunto si reciben los votos necesarios. Sin embargo, en muchos casos los partidos políticos contienden en las elecciones de manera totalmente independiente y, por consiguiente, los electores no tienen ninguna oportunidad de aceptar o rechazar las negociaciones post-electorales que derivan de la formación de una nueva coalición gobernante.
Al coordinar sus estrategias de campaña y en ocasiones incluso armonizar sus programas políticos, los partidos tratan de mejorar sus posibilidades de ganar el mayor número de escaños. En algunos casos, los partidos políticos incluso brindan a sus simpatizantes orientaciones tácticas para votar por algún socio de una coalición potencial, a fin de asegurar que todos los partidos políticos que la conforman obtengan el número suficiente de votos para contar con representación en el Parlamento. Esto se realiza sobre todo en sistemas electorales en que los electores pueden emitir dos votos en una papeleta y tienen la oportunidad de dividirlos para apoyar a partidos distintos. Si, por ejemplo, los simpatizantes de un gran partido emiten sus votos a favor de un socio de la coalición, esto puede ayudar a que ambos alcancen representación en el Parlamento.
Las alianzas preelectorales son un fenómeno común en las democracias liberales. Tan sólo en Europa Occidental, se formaron casi 200 coaliciones preelectorales entre 1946 y 2002. Los tipos de coalición pueden variar de un caso a otro comprendiendo desde vagas promesas de gobernar conjuntamente hasta la estructuración de una plataforma común y orientaciones a sus simpatizantes para la emisión del voto.

Se puede clasificar a los acuerdos preelectorales entre los partidos de acuerdo al nivel de claridad o precisión del compromiso para gobernar de manera conjunta.
De acuerdo con Carroll y Cox, el compromiso más débil sería aquel que se limita a la simple manifestación de trabajar de manera conjunta, el siguiente al anuncio de una plataforma común, el tercero a postular listas conjuntas a nivel distrital o nacional y el más sólido sería aquel en que las coaliciones negocian candidaturas únicas, es decir, el candidato de un determinado partido en un distrito y el de otro partido en otro distrito para que no tengan que competir entre sí en ninguno de ellos. Además de estas fórmulas, los autores  indican que pueden producirse formas más vagas o genéricas de cooperación electoral entre los partidos, por ejemplo, postular sólo algunos candidatos comunes o alentar a los electores a votar por fuerzas aliadas.
Efectos en la naturaleza representativa del gobierno
Si un partido recibe la mayoría absoluta de los votos y forma gobierno por sí solo, los electores pueden exigir que sea responsable de sus actos y rinda cuenta de ellos. Así, los votantes pueden tener una influencia directa en las políticas de gobierno. Sin embargo, si, por otra parte, los partidos tienen que buscar socios para una coalición a fin de ganar la mayoría de los escaños, las preferencias de los electores no necesariamente se van a reflejar en la coalición gobernante.
Se dice que en estas situaciones son convenientes las coaliciones preelectorales, ya que permiten a los electores identificar posibles alternativas de gobierno antes de emitir su voto. Los electores pueden apoyar directamente a una de las coaliciones propuestas y así conferirle al nuevo gobierno mayor legitimidad.
Condiciones para la formación de alianzas preelectorales
Si bien las condiciones para formar coaliciones preelectorales no han sido analizadas de manera sistemática, se pueden encontrar dos grandes hipótesis acerca de los factores que influyen en su creación.
La denominada hipótesis de la “desproporcionalidad” sostiene que es más probable que las alianzas surjan en los sistemas electorales desproporcionales si existen más de dos partidos políticos. El supuesto básico es que el sistema electoral tiene un considerable efecto en la formación de coaliciones y alianzas en el periodo preelectoral.
Los sistemas electorales de mayoría/pluralidad generalmente conceden ventajas a los partidos más grandes. Si contienden más de dos partidos, los más grandes tienden a buscar alianzas preelectorales para incrementar sus oportunidades de lograr la mayoría de los escaños. En este tipo de sistemas electorales los partidos pueden, por ejemplo, compartir sus votos o incluso transferirlos de manera sistemática como parte de su alianza electoral.
Otro enfoque para explicar la formación de alianzas preelectorales es el que se sustenta en la denominada teoría del “mecanismo de señales”. La formación de coaliciones previas a las elecciones se interpreta como una señal o demostración claraal electorado de que el partido será capaz de gobernar al país bajo una coalición estable. Esto puede ser especialmente válido en situaciones donde los partidos opositores forman grandes coaliciones contra el partido gobernante. Si un gran partido ha gobernado por mucho tiempo, es posible que los partidos opositores traten de acercar sus posiciones para formar una alianza a fin de sustituir al gobierno.

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