BUITRES
Y ZOPILOTES RONDANDO EL PROCESO ELECTORAL EN VERACRUZ.
Joel
Hurtado Ramón
(Integrante
de la Corriente Crítica Democrática)
A México no lo recorren los
cuatro jinetes del apocalipsis mencionados por San Juan sino otros cinco: la
pobreza, la corrupción, la impunidad, la narco-política y la injusticia a
secas.
La pobreza, la corrupción,
la impunidad y la injusticia nos llegan con la colonia; la narco-política es
consecuencia de lo anterior.
Lo ocurrido recientemente en
Iguala, Guerrero es parte de lo mismo solo que aquí se combinó la insensatez
con la maldad y la perversidad.
De acuerdo con la UNICEF Los
datos en la década pasada sobre la pobreza en México revelaban que a 50.6
millones de mexicanos no les alcanzaban sus ingresos para cubrir las necesidades
básicas respecto a salud, educación, alimentación, vivienda, vestido o
transporte público, incluso dedicando todos sus recursos a estos términos. El
18.2% de la población sufría carencias alimentarias -casi veinte millones-, de
los cuales 7.2 millones habitaban en zonas urbanas, mientras que 12.2 millones
pertenecían a zonas rurales.
En el análisis específico de
la situación de la niñez, el estudio señalaba que aquellos que viven en las
zonas rurales se enfrentan a más desventajas que los que viven en ciudades. Y,
de ellos, los indígenas son los que se encuentran entre los grupos más
vulnerables de México. A este sector pertenecen los jóvenes de Ayotzinapa.
En cuanto a la corrupción algunos investigadores la definen como
todo acto ilegal y no ético que viene
como consecuencia del abuso del poder. Este acto corrupto es una actividad a
través la cual un ciudadano ya sea servidor público o no, impulsa una acción en
contra de las leyes, normatividad y prácticas implementados, a fin de favorecer
intereses particulares.
Cabe destacar que el interés personal no es un
elemento necesariamente único, pues los actos de corrupción no siempre
benefician únicamente intereses particulares. La corrupción puede beneficiar a
familiares, amigos o incluso a una organización, a una causa o movimiento
social, político o cultural.
Para México no es extraño
hablar sobre la corrupción. Desde hace tiempo este tema ha sido común, aunque
tal vez antes no se comentaba tanto en los medios.
La principal característica
que se atribuía al gobierno era la corrupción. En el imaginario social mexicano
nos vemos cómo una sociedad corrupta, mientras que una sociedad cómo la noruega
se ve cómo completamente limpia y
transparente.
En relación a la definición de impunidad esta la palabra procede del sustantivo latino impunitas-atis,
cuyo significado literal sería “sin castigo”. Esto nos refiere a un sistema
legal donde se encuentran tipificados los delitos y los castigos que implica el
transgredir las leyes. Por tanto, la impunidad se encuentra referida a la
ausencia de castigo por un delito que se comete. Por otra parte, la palabra
corrupción procede del verbo latino corrumpo-is-ere-rupi-ruptum, que significa
corromper, descomponer, sobornar. Aunque ambos fenómenos son diferentes, se
encuentran íntimamente ligados porque, en un sistema en que se permite la
corrupción, ésta puede logra la impunidad, aunque no necesariamente la
impunidad implica la corrupción.
El analista Fabio Foronda Velasco
considera que en nuestro contexto social, actualmente estamos accediendo a
reconocer estas prácticas de impunidad como algo “normal”, motivo por el cual,
cree que gracias a esto, no ve un futuro
cercano favorable para México. Sería necesario poder describir como se dieron
este tipo de acciones en México, cómo surgió, en dónde y quiénes fueron los
primeros en realizarlas.
Los primeros organismos que
regulaban este tipo de acciones, así como regían las leyes, tuvieron acción en
el México colonial, cuando aún las leyes eclesiásticas tenían cierto poder, ya
que en aquellos años se dividía en el gobierno y en la iglesia, pero siendo esta
última la primera en utilizar este tipo de acciones que desviaban el castigo o
multa impuesta a personas que hacían el mal. Lo que supone que la Iglesia
mantenía cierto poder sobre decisiones que se llevaban a cabo en el pleno de lo
civil, ya que se podían encargar de tomar cartas en el asunto en cuanto a
castigos impuestos, por tal motivo se llevaban a cabo, también, acciones que
beneficiaban a la iglesia, siendo estas acciones, impunes. El
fuero es una de las principales razones
por la cual existe la impunidad en el mismo gobierno, como sucedió con Abarca
que tuvo que ser desaforado para poder ser capturado.
De la pobreza, la
corrupción, la impunidad y la injusticia surge la narco-política y la llamada delincuencia organizada, que se ha enseñoreado en nuestro país con la
complicidad abierta de algunos gobernadores, presidentes municipales, el poder
judicial, el ministerio público y los cuerpos de vigilancia que nos deben dar seguridad en nuestra integridad física,
en nuestro patrimonio y en la protección de nuestra vida, dejando solo al
Ejecutivo Federal, en una lucha que debiera ser de todos; funcionarios y
ciudadanos, traduciéndose en levantones, ejecuciones, extorciones, secuestros y
todo lo que se le va acumulando, convirtiéndose nuestra existencia en un juego
al estilo de la ruleta rusa, en donde no sabemos cuándo saldrá disparada la bala aventurera que nos dará la muerte a cada uno de nosotros,
a nuestros amigos, o a los seres más
queridos.
.Acciones como estas
desprestigian no sólo al gobierno sino al mismo país, sin embargo también se
llevan al mismo pueblo, haciendo creer a las demás naciones del mundo que los mexicanos, por naturaleza somos salvajes y
primitivos, al cometer actos ilícitos,
corruptos e imprudentes como los de Iguala, cosa que no es totalmente cierta,
sin embargo es un castigo que debemos, y al mismo tiempo no, que pagar.
En Veracruz, como todos
sabemos, la corrupción y la impunidad han estado presente, pero más
recientemente sentó, con gran impacto y fuerza,
sus reales, por el saqueo
indiscriminado realizado por un grupo de
jóvenes inconmensurablemente ambiciosos
que llevaron al estado a una inocultable
quiebra técnica, lastimando al pueblo veracruzano, quien en una actitud
sancionadora, políticamente hablando, le retiró su apoyo al partido en el poder
entregándolo a otro de la acera de enfrente.
Actualmente el PRI tiene un
excelente candidato a la gubernatura, en este momento precandidato, en la
persona de José Yunes Zorrilla, pero con el riesgo de ser cercado por los
saqueadores, que en su mayoría se
cobijaron en el fuero, unos como
diputados federales otros como diputados
locales y en otras posiciones
privilegiadas, lo que daría al traste
con su proyecto personal.
Estos siniestros personajes,
con todo el dinero que se robaron y el poder detentado, se han dedicado, a
través de sus relaciones políticas en el altiplano, a mover sus piezas para
colocarlas en lugares claves en el próximo proceso electoral, de hecho ya en
marcha.
Este es el gran problema y
Pepe Yunes tiene que estar muy atento para no dejar pasar a esa caterva
de personajes maléficos que tanto daño le han hecho a Veracruz, ni al partido
ni a las candidaturas estatales y federales. La Corriente Crítica Democrática
en Veracruz asi lo espera y como siempre lo apoya y lo respalda en todas las decisiones
que tenga que tomar al respecto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario