Páginas

domingo, 13 de enero de 2019

Los veneros que escrituró el diablo.
EL PETRÓLEO: HISTORIAS AMARGAS.
Primera parte
Joel Hurtado Ramón

El petróleo es, ha sido y será un tema recurrente en la agenda nacional por la importancia histórica, política, económica y, sobre todo, estratégica, en un mundo globalizado donde este energético juega un papel fundamental en los países desarrollados por ser parte básica en su productividad y de su entorno social. En México el petróleo constituye una página importante de su economía y de su historia, sobre todo de la historia contemporánea, a partir de la institucionalización de la revolución generada en 1910.

De la explotación del petróleo en México se empieza a tomar conciencia a raíz de que el General Lázaro Cárdenas expropiara las empresas extranjeras encargadas de su producción, al negarse estas de acatar un laudo judicial lo que ponía en riesgo seriamente la soberanía del país. En la expropiación se contó con el todo apoyo popular, pasando a ser el petróleo un símbolo de independencia económica y política, yendo al subconsciente colectivo como una parte importante e intocable de nuestra herencia  nacional. de ahí que exista verdadera preocupación por la forma en que se quiera lograr la modernización de la industria.

Ciertamente es necesario que PEMEX se actualice tanto en la transformación  como en la explotación de nuevos yacimientos pero sin satanizar a la empresa, pues ya hace un buen tiempo que se nos viene vendiendo la idea de que es obsoleta y que debiera mejor ponerse en manos de los magnates internacionales del petróleo, es obvio  que esta idea ha venido manejándose con mayor fuerza desde que llegaron los neoliberales al poder, desde Miguel de la Madrid Hurtado hasta los tiempos presentes. Este proyecto retomo mayor impulso cuando estuvo Zedillo, quien vendiera los ferrocarriles sin  una cláusula de modernización y en una acción que lo benefició particularmente;   y se catapulto con Vicente Fox en el poder. Sin embargo durante el sexenio de Zedillo, como en el de Vicente Fox, los precios del petróleo se fueron a la alza sin que se hiciera una fuerte inversión para la misma industria que tan buenos dividendos estaba generando y sin saberse a ciencia cierta que paso’ con todo ese dinero que ascendieron  a varios miles de millones de dólares. Actualmente el petróleo sigue dando riqueza marginal, los precios continúan elevándose estratosféricamente pero se nos sigue diciendo que la industria esta en quiebra y que debemos abrirnos al capital extranjero para rescatarla de la pobre situación en la que se encuentra.

La historia del petróleo es una triste historia para los países tercermundistas productores del mismo pero una alegre historia para los magnates enclavados en los países desarrollados, que son los que monopolizan la mayor parte de la producción mundial, son estos los que en aras de aumentar su insaciable caudal económico producen guerras, conspiran para derrocar gobiernos constituidos, masacran pueblos  y hacen hasta lo indecible para obtener siempre mayores prebendas a costa de lo que sea y como sea.

La invasión de Irak tiene que ver mucho con estos desgraciados intereses, en donde la familia Bush ha amasado parte de su incalculable fortuna y el proyecto de invadir Irán tiene el mismo sentido. A continuación, apoyándome en la investigación de personas preocupadas por este descabellado problema  social, en donde unos pocos deciden y los muchos padecen, procurare hacer una síntesis de la historia del petróleo que desafortunadamente s e sigue escribiendo en detrimento de los pueblos y en beneficio de las elites.

La transparencia no es una de las propiedades del petróleo. La corrupción parece flotar hacia su superficie dondequiera que se encuentre. ¿Acaso el petróleo es intrínsecamente sucio?

La renta petrolera ha tendido a impedir la democratización y ha sostenido una larga serie de gobernantes autoritarios, desde el sha de Irán (Rezah Pahlevi) y el (ex dictador nigeriano) Sani Abacha hasta la familia Saud (reinante en Arabia Saudita) y (el desaparecido dictador iraquí) Saddam Hussein”, según el informe ”Fondo del barril”, de la organización independiente Catholic Relief Services (CRS).

Varios otros informes apuntan en el mismo sentido. El petróleo y el gas producen los mayores sobornos después de los contratos del sector armamentístico, sostuvo la organización Transparencia Internacional (TI) en su último informe al respecto.

”Un factor clave es cómo un país hace su dinero”, escribió la periodista Tina Rosemberg en el diario estadounidense The New York Times. ”El petróleo lastima. Países que hacen su dinero con el petróleo no han desarrollado una clase media e instituciones políticas sólidas.

CONTINUARÀ...

No hay comentarios:

Publicar un comentario