CAMALEÓN
Gobierno de expectativas.
Aunque está visto que la ortodoxia no
acompaña al calificativo de gobierno de coalición para aplicarlo al actual
gobierno del estado de Veracruz, como primera experiencia habrá que atenerse a
los resultados y al devenir de los acontecimientos para ultimar conceptos. Aunque
es posible adelantar que no es estrictamente un gobierno de coalición porque los
programas de ambos partidos-PAN y PRD- no se amalgaman ni se reflejan en el
programa de gobierno, y en cuanto a régimen
de gobierno desde su origen electoral no se registró consolidadamente sus
respectivos programas de gobierno. No obstante, debe reconocerse la presencia
de elementos del PRD en el equipo de trabajo organizado por Yunes Linares, allí
coinciden perredistas con panistas acomodados tal vez en base a los votos
aportados por cada partido, pues si bien el PRD no acumuló muchos su cuota
definió el logro de la alternancia.
Por lo demás, ya se sabe que en el ejercicio
del poder el estilo de quien manda define o altera el orden de los factores, y
quien ocupa la tercera o cuarta posición puede desempeñarse como si fuera el de
la segunda. Es más, existen casos en los que después del titular del Ejecutivo
nada se mueve sino es con su inmediata supervisión, la ecuación se altera según
lo disponga el gobernador. Operaciones aritméticas aparte, en el caso que nos
ocupa el factor que define es el estilo de gobernar, la personalidad de quien
manda, hasta apriorísticamente pudiera señalarse que después del uno sigue el
uno.
En el caso específico del gobierno
veracruzano, en los hechos, lo
importante no es quien asuma la segunda, la tercera o cuarta posición, sino que
en el esquema de la administración pública las personas que desempeñan mandos
de elevado rango sepan corresponder al esfuerzo de su jefe, de otra manera la
cadena de mando no llegará muy lejos y la acción de gobierno se frustrará
porque los programas no avanzan. (Que de cualquier manera estamos ante un caso
similar al de un automóvil sin gasolina, o su escasez, pues sin dinero es poco
el avance).
Esta es la perspectiva desde el ojo
ciudadano, apenas iniciado el tercer mes de ejercicio de un gobierno con elevadas
expectativas pero con recursos limitados a tal grado que no bastan siquiera
para pagar la nómina. Luego entonces, el
diagnóstico a futuro está en la incógnita, por cuanto a que el desempeño del
actual gobierno en estos primeros días, si bien es intenso y ha logrado
enderezar el rumbo, los problemas no dejan de surgir.
En este espacio se procura partir de datos
duros, de información confiable y comprobada, no en base al rumor, luego
entonces, por el momento no es posible siquiera sugerir una hipótesis sobre los
resultados que entregará el actual gobierno veracruzano. Expedientes como el de
la Seguridad Pública implican un universo complicado para las autoridades del sector;
no se olvide que se está poniendo a prueba a quien en su discurso de campaña
aseguró que sabía cómo combatir a la delincuencia y los asaltos, robos y
homicidios son pruebas que difícilmente pueden resolverse en el corto plazo.
Por el lado de la lucha anticorrupción el
tema está tan saturado de expedientes que se ha complicado la inmediatez de integrar
averiguaciones sólidas para que prosperen ahora que prevalece la presunción de
inocencia, por la que hasta el más corrupto o irredento homicida pudiera encontrar
vericuetos para su defensa. Si quien desempeña el cargo de Fiscal General
resiste la presión y logra cumplir su cometido habrá que reconocerle méritos.
Hasta dónde esta complicada la gobernanza de
Veracruz en estos tiempos lo trasluce meridianamente la declaración del
gobernador Yunes Linares al expresar que no trae varita mágica para resolver
los problemas de la entidad; tal confesión trasluce el tamaño del problema y debe
entenderse por la combinación del desbarajuste heredado con la problemática
social imperante en la entidad; el balance del resultado de su gobierno
dictaminará el juicio popular sobre esta historia.
La prudencia obliga a esperar el curso de los
acontecimientos que dado lo perentorio de los plazos pronto se irán
descubriendo. En cuanto al gabinete de trabajo es deseable un desempeño
productivo, provechoso, de los responsables de cada Secretaría porque está en
juego el futuro inmediato de Veracruz; a la población veracruzana le importa
que se cumplan las expectativas creadas por la alternancia después de un
docenato cuyas consecuencias aún no dimensionamos con exactitud.
Históricamente está comprobado que los
parlamentos no hacen revoluciones, pero al final de todo contribuyen con los
protagonistas de las acciones a resolver los problemas de la comunidad, y por
la forma en cómo se compone la legislatura estatal las negociaciones son
obligadas. ¿Qué resultará de la renegociación de la deuda? El tema está en el
Congreso, mientras el gobernador advierte que sin restructura de la deuda
peligra incluso el pago de nómina. Así están las cosas.
alfredobielmav@hotmail.com11 de f3br3r0- 2017.
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