miércoles, 15 de mayo de 2019

LA MEDITACIÓN TRANSFORMA EL CEREBRO Joel Hurtado Ramón

LA MEDITACIÓN TRANSFORMA EL CEREBRO

Joel Hurtado Ramón

Are Holen es un hombre de extremos, investiga los efectos de la
meditación, relajación profunda, y el estrés postraumático. Fue
requerido por el gobierno de EE. UU. tras el ataque a las Torres
Gemelas y en Tailandia tras el tsunami para colaborar con el
tratamiento psicológico inicial de los afectados; y ha trabajado
como investigador en la Universidad de California. En 1966 creó
la escuela ACEM, una organización voluntaria sin ánimo de
lucro, un método no religioso de meditación y de mejora personal
desarrollado por médicos y psicólogos que tiene actividades en
diversos países, incluido España. Los estudios científicos
realizados pueden consultarse en www.acem-
med.cat/General.html

Are Holen, es experto en estrés postraumático y creador de un
método de meditación.Tiene 54 años. Es noruego. Casado y con
dos hijos. Licenciado en Psicología, doctor en Medicina y
especialista en Psiquiatría. Profesor de Neurociencia en la
Universidad de Trondheim. La educación es la herramienta para
la prosperidad de un país. Cree en un Dios no punitivo. En 1980,
una plataforma petrolífera entre Inglaterra y Noruega se hundió.
De 212 personas sobrevivieron 89, a las que ve cada año.

Se ha pasado años investigando el estrés postraumático tras
situaciones de desastre y ha comprendido que hay que atender a
las personas en el momento inmediato a la catástrofe, porque con
el estudio inicial se puede saber cuál será su evolución y qué
tratamiento debe seguir cada cual.

Por lo general, al enfrentarse a la muerte las personas aprecian
más la vida, los amigos y las actividades de ocio, y se preocupan
más por su familia.

Empezó a hacer yoga y meditación a los 16 años, un año después
de que su padre, también médico, enfermara. La meditación lo
conectó con su interior, con la comprensión de las emociones. Le
resultaba fascinante desde el punto de vista existencial.

Siendo todavía estudiante, creo la escuela internacional ACEM,
dos años antes del 68, así que había muchísima gente que quería
aprender y crecieron muy deprisa. Su método no se basa en
ninguna fe religiosa ni filosófica; se explica en términos
científicos y siempre en el contexto de la psicología moderna.

Ha realizado una serie de investigaciones, todas publicadas en
revistas científicas, que intentan averiguar qué hace que la técnica
de la meditación funcione.

En un principio, en los años 60 se investigaron y reconocieron los
cambios fisiológicos que provoca la meditación: descenso de los
latidos cardiacos, de la frecuencia respiratoria, de la tensión
muscular y arterial y disminución del consumo de oxígeno.

El año pasado publicó una serie de artículos en los que se
demuestra que las ondas cerebrales durante la meditación ACEM
muestran relajación pero también procesamiento psicológico.

Cuando se medita, partes concretas del cerebro emiten ondas
theta, que alivian el estrés y a largo plazo producen una sustancial
reducción de la ansiedad; aumentan la habilidad mental, impulsan
la imaginación y la creatividad; reducen el dolor, producen un
estado de euforia y estimulan la secreción de endorfinas.

Ponen a las personas en contacto con recuerdos que habían
rechazado y que estaban en el fondo de ellas mismas, emociones
fuertes, traumas olvidados, de manera que permiten limpiar o
unificar esa memoria.

La meditación transforma el cerebro. Cómo nos vemos, cómo
vemos a los demás, cómo nos relacionamos, todo eso cambia con
la meditación. Investigaciones recientes demuestran que las
personas que meditan tienen más gruesa la capa de la corteza

cerebral. Otro estudio demuestra que los meditadores viven más
años.

Con la meditaciòn baja el estrés, baja el cortisol y se eleva el
sistema inmune, y afecta también a una serie de sustancias que
controlan las células tumorales. Afecta al sistema inmune,
anticancerígeno y al corazón.

El método ACEM se enfoca en un sonido que se repite
internamente y que no tiene ningún significado, y no concentra la
atención en ningún punto, sino que deja pasar los pensamientos.
Se trata de no intentar conseguir relajarse: el cerebro lo hace sin
pretenderlo, como un reflejo, no como una meta.

La relajación permite que temas personales no resueltos afloren a
la conciencia; entonces se pueden resolver, pero no de una forma
intelectual, sino a través de la actitud, que hacen ver las cosas de
manera diferente. La meditación permite que cierta cantidad de
creatividad se manifieste.

Es posible que se manifiesten partes de nosotros que nunca antes
se han utilizado, que se han descartado por las elecciones de la
vida.

Existen muchas similitudes entre el psicoanálisis y la meditación;
la diferencia es que en el psicoanálisis se habla

La meditación actúa en niveles más profundos, en lo
preconceptual. En el psicoanálisis se puede hablar durante horas y
no cambiar nada, pero cuando consigue adentrarse en capas
profundas conecta con la meditación y llega al mismo punto.

La meditación esta más disponible para todo el mundo, incluso
para quien está muy ocupado.

Con treinta minutos dos veces al día se consiguen cambios de la
personalida.

“La meditación transforma el cerebro a largo plazo”
Sin budas ni incienso

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