Veracruz: por una agenda del gobierno
estatal 2017-2018, Sector Secundario (II)
Alejandro Soto Domínguez
(DÉCIMA PRIMERA PARTE)
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La
actual estructura de gobierno obedece a ocurrencias y favores personales, no a
la eficiencia, se necesita un barrido general. Se prefiere el gasto corriente a
la inversión en infraestructura, que genera mayor productividad y empleo.
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Con los
cálculos que realiza INEGI en materia de Cuentas Nacionales, el valor actual de
nuestra producción industrial corresponde a lo observado en el año 2006.
Gracias a los gobiernos Federal y Estatal, saltamos para atrás 10 año.
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La
locomotora del crecimiento y desarrollo económico de Veracruz va en reversa y
en bajada, y con ello los empleos con salarios raquíticos, la pobreza
generalizada, la informalidad, delincuencia y violencia son las únicas
actividades que progresan.
En la anterior colaboración
abordamos el tema del sector secundario, y destacamos que es la segunda
actividad de importancia económica en el estado (39.9 por ciento del valor total),
pero que debería ser la primera, pues tiene todos los atributos Veracruz para
ser una potencia industrial en al ámbito nacional e internacional. Así también
se afirmó, que antes, ahora y en lo futuro, la industria es la base del desarrollo
y crecimiento económico de los países, por el alto valor agregado de sus
acciones al combinar el capital, tecnología y mano de obra. Hay excepciones,
como es el caso del estado de Quintana Roo, su economía se fundamenta en las
actividades turísticas, las cuales cuelgan de un hilo ante las amenaza
constante de los fenómenos hidrometeorológicos que cada años se presentan con
mayor intensidad en nuestro país. Provocado este aceleramiento por el cambio
climático, y dicho sea de paso, los veracruzanos no estamos exceptos de estos
riegos de la naturaleza. Claro, como siempre, el Gobierno de Veracruz prefiere
crear una burocracia parasita y corrupta (Protección Civil), en lugar de
invertir en proyectos de obras de mitigación, entre las que se encuentran muros
de contención, dragados, estructuras de control y bordos en ríos, reubicación
de viviendas, adecuación de carreteras y puentes, reforestación en laderas y
montañas. El punto de vista electorero prevalecía, distribuyendo despensas y
cobijas, en lugar de invertir en obras de infraestructura, ya que el origen del
recurso es federal, y es más difícil la comprobación. La actual estructura de
gobierno obedece a ocurrencias y favores personales, no a la eficiencia, se
necesita un barrido general.
Bueno, pero abordando el
tema de la presente colaboración, el panorama es de una quiebra social y
económica que afecta a nuestro estado desde hace 12 años, la cual se manifiesta
en toda su crudeza en el Sector Secundario, que incluye los grandes agregados
de industria extractiva, electricidad, construcción y manufacturera. Estamos
enfrente de una recesión económica de proporciones mayúsculas, el valor actual
de nuestra producción industrial corresponde a lo observado en el año 2006,
esta caída nos proyectó a 10 años atrás. Lo antes expresado se basa en los
cálculos que realiza INEGI, principalmente con los siguientes algoritmos: Indicador
Mensual de la Actividad Industrial por Entidad Federativa 2003-junio 2016, Indicador
Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) 2003- segundo trimestre
2016 y en la medición de Producto Interno Bruto Estatal (PIBE) 2003-2014. En el
periodo del actual Gobierno Estatal en materia de crecimientos industrial,
Veracruz se ubica en el lugar número 30, solo arriba de Chiapas y Campeche. Puras
vergüenzas, la irritación social presente.
Del Sector en comento, la
industria de la construcción es la más afectada, en el periodo antes mencionado
(cierre 2010 a junio 2016), hay una caída del 29.0 por ciento en el estado,
solo superado en el ámbito nacional por Tamaulipas (menos 30.2 por ciento),
Tabasco (menos 35.7 por ciento) y Campeche (menos 50.5 por ciento). Son
entidades federativas petroleras abandonadas a su suerte por la Federación.
Luego le sigue las manufacturas, que comprende la elaboración, transformación,
ensamble y maquila de productos alimenticios, bebidas, tabaco, madera, papel,
substancias químicas derivadas del petróleo, caucho, metálicos y demás, ubicando
a Veracruz en el último lugar nacional, con una caída de 15.1 por ciento. En
cambio los estados ganadores son los siguientes, con sus respectivos
incrementos: Querétaro (52.2 por ciento), Guanajuato (55.9 por ciento) y
Aguascalientes (74.3 por ciento).
Conclusión y repito, la
locomotora del crecimiento y desarrollo económico de Veracruz va en reversa y
en bajada, y con ello los empleos con salarios raquíticos, la pobreza
generalizada, la informalidad, delincuencia y violencia son las únicas
actividades que progresan. El gabinete del Gobierno del Estado de Veracruz
nunca se dio por enterado del daño que ocasionaban con sus prácticas ilícitas
de la administración de los recursos públicos, estaban más concentrados en la
compra de bienes inmobiliarios y lujos, convencidos que los ciudadanos
veracruzanos somos unos borregos. Salto la liebre y salió el tiro por la
culata, por fin despertó Veracruz. Ahora es una exigencia el puntual
seguimiento de los logros y retrocesos del próximo Gobierno Estatal, los que se
van, nunca hicieron caso de los avisos oportunos que se hacían, lo tomaban como
ofensas personales, tal cual pobres de intelecto, faltos de luces.
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