CAMALEÓN
Impunidad,
divino tesoro
Dicen
en el llano que “donde hay lagartos hay tortugas”, esta es una acertada máxima
originada en la añosa observación de la naturaleza; lo cual ocurre, en
semejanza, con los científicos sociales cuando aseguran la íntima simbiosis
entre la corrupción y la impunidad, donde aparece una existe el riesgo de que surja
la otra; o también, mientras la impunidad asuma su imperio la corrupción
enseñorea sus reales. En México es bastante difícil el combate a la corrupción,
así se comprueba por los largos años y múltiples gobiernos de sexenal duración
cuyas intenciones anunciaban la embestida contra esa lacra social, pero el
fracaso es tan evidente como incontestable.
La
corrupción se asemeja a un organismo vivo, es como un virus o una bacteria que
va mutando según se le combate. De allí que los mecanismos anticorrupción se innovan
permanentemente; en ese sentido debemos reconocer avances normativos e
institucionales originados por la presión social, de lo que es muestra
manifiesta el Sistema Nacional Anticorrupción compuesto por una sinergia
institucional en que la Función Pública, antes Contraloría, es una de siete
partes. Las otras son la Auditoría Superior de la Federación, el Instituto
Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales
(Inai), el Tribunal de Justicia Administrativa, el Consejo de la Judicatura
Federal, la Fiscalía especializada en delitos de corrupción y la sociedad
civil.
Ante
los nuevos mecanismos contra la corrupción, en Veracruz hubo una reacción casi
inmediata: se dio cuando Duarte de Ochoa pretendió adelantar el nombramiento
del Fiscal Anticorrupción a favor de incondicionales, pero la Federación
intervino para frustrar ese despropósito pues violentaba principios del Sistema Nacional: “los Estados deben esperar a
la expedición de las leyes generales a efecto de que sus sistemas locales
anticorrupción se ajusten al Sistema Nacional…”. Todos recordamos la
obsecuencia servil del Congreso local hacia Duarte prestándose a legislar aún
contra el mandato constitucional, servilismo e ignorancia fueron
características destacadas de aquellos legisladores al servicio de quien los
maiceaba de manera suculenta.
Pero
la realidad opone cultura, tradición, deformación política, patrimonialismo
político inducido por el ejemplo y, por supuesto, la infaltable impunidad.
El curso de los acontecimientos desalienta y
demuestra cuán complicado es el combate contra esa lacra, a pesar del marco
normativo vigente y de las instituciones creadas para abatirla. Que la realidad
opone serios obstáculos lo observamos en los largos procesos para demostrar la
culpabilidad de los infractores. Es revelador el caso del ex gobernador de
Nuevo León, Rodrigo Medina, pues a casi dos años de haber dejado el cargo apenas
ahora la Subprocuraduría Anticorrupción informa que encontró elementos para
imputarle cargos por enriquecimiento ilícito, cuando durante su campaña el
actual gobernador ofreció meterlo a la cárcel nomas tomara posesión. En
Tabasco, el gobierno de alternancia encabezado por Arturo Núñez, inició tenaz
persecución contra su antecesor, Andrés Granier, a quien la PGR metió en prisión,
e igual suerte corre su tesorero; pero a Núñez ya solo le quedan dos años y la
interpol aún no localiza a los ex secretarios de salud y de educación. Estas
referencias no aportan optimismo a los veracruzanos, porque a Yunes Linares le
quedan 19 meses y aquí los cómplices de Duarte forman legión ¿escaparán al
rigor de la justicia?
Las interrogantes se multiplican porque en el
caso Veracruz el tiempo es factor para implementar la consigna del no olvido ni
perdón; en ese trance es inminente el riesgo de una justicia selectiva, es
decir, atrapar a cuanto pez grande sea posible y a la morralla dejarla impune:
¿dónde quedarán De Antes, Bustos Solís, Ferrari, los ex secretarios de salud,
los de finanzas, de Protección Civil, los de comunicación social, de Infraestructura
carretera, los omisos de la contraloría y del Orfis y la morralla ilícitamente
enriquecida? Se entiende la grave responsabilidad del Fiscal por integrar sólidos
expedientes para proceder contra los corruptos y la abundancia de casos, pero
el ofrecimiento de campaña fue claro y la ciudadanía le dio crédito ¿más
decepción e impunidad? He allí la cuestión.
29- abril 2017.
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